La historia secreta de Maradona y Edith González.

En 1986, cuando Diego Armando Maradona visitó México para un partido, tuvo un encuentro inesperado con la actriz Edith González. Antes de su concentración, el futbolista estuvo en el programa *Siempre en Domingo*, donde expresó su admiración por Edith. Sin saberlo, la actriz no fue avisada de su presencia, pero al enterarse, no dudó en llamarlo a los campos de entrenamiento del América para agradecerle sus comentarios.
Maradona, encantado con la conversación, insistió en conseguir el número de Edith y poco después la invitó a cenar. La actriz aceptó la propuesta y pasó por él en un taxi, mientras que el futbolista tuvo que salir discretamente por una ventana para poder encontrarse con ella. Juntos fueron a un restaurante en la ex-hacienda de Tlalpan, donde él le confesó que la veía todas las noches en la telenovela *Monte Calvario*.
Más tarde, Diego le pidió que lo llevara a otro lugar, y Edith optó por un café en Coyoacán, donde podrían pasar desapercibidos. A la luz de la luna, Maradona trató de conquistarla, pero Edith le dejó claro que antes de cualquier cosa debían conocerse bien. Ante su respuesta, el futbolista comentó que esperaba encontrarse con una mujer y no con una niña.
Finalmente, Diego se despidió deseándole éxito en su vida, y Edith regresó a casa sola en un taxi. Eso sí, orgullosa, compartió la experiencia con la periodista Elvira Gomezturja, destacando lo especial que era recibir halagos de alguien tan reconocido.